Pradena del Rincon

10

Casa del Carbón

ARQUITECTURA Y PATRIMONIO RURAL

La Casa del Carbón era un gran almacén donde se guardaba el carbón vegetal producido en Prádena y pueblos vecinos. Este se obtenía del brezo, mediante las tradicionales carboneras, montones de leña cubiertos de tierra que ardían lentamente en lugares como la Mata de Santa María. El carbón se usaba en las casas, por ejemplo, en los braseros que calentaban los inviernos bajo las mesas camilla.

Hoy día, la mayoría de las casas se calientan bien por calderas de gasoil, bien por sistemas eléctricos, o placas solares, pero antaño, en los fríos inviernos de los años 40, cuando aún no existía la calefacción moderna, las estufas de carbón eran la única forma de calentar los espacios en Prádena. El ayuntamiento, las escuelas y la iglesia se calentaban así, con braseros o estufas alimentadas por aquel carbón oscuro que se guardaba en un edificio conocido como la Casa del Carbón.

Este lugar no era una casa como las demás. Era una especie de almacén grande, con una cámara amplia donde se acumulaban montones de carbón vegetal. El carbón llegaba desde las carboneras de Prádena, pero también se traía desde pueblos vecinos como La Hiruela o La Puebla.

En Prádena, el carbón se obtenía sobre todo a partir del brezo, una planta abundante en la zona. Para fabricarlo, los vecinos construían lo que aquí se conocía como carboneras: pequeños montones de leña cuidadosamente colocados, cubiertos con tierra o ramas, que se encendían de forma controlada para que ardieran lentamente. Así se transformaba la leña en carbón vegetal. Muchas de estas carboneras se hacían en un paraje conocido como la Mata de Santa María.

Una vez producido, el carbón se almacenaba en la Casa del Carbón, y desde allí se vendía a otros pueblos de la Sierra Norte. Pero también servía para los propios vecinos, que compraban pequeñas cantidades para calentar sus casas en invierno, especialmente en los braseros que se colocaban bajo las mesas camilla, tapadas con faldas largas que guardaban el calor.

Hoy, aquella forma de calentarse ha desaparecido. Nadie en el pueblo hace ya carbón ni lo usa para calentar su casa. Pero la Casa del Carbón permanece en la memoria de quienes vivieron aquella época, como un testigo de un tiempo en que el calor del hogar venía del brezo, la leña y del trabajo y esfuerzo de los habitantes de Prádena.

Resumen de privacidad
Prádena del Rincón

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia mientras navega por el sitio web. Fuera de estas cookies, las cookies que se clasifican según sea necesario se almacenan en su navegador, ya que son esenciales para el funcionamiento de las funcionalidades básicas del sitio web. También utilizamos cookies de terceros que nos ayudan a analizar y comprender cómo utiliza este sitio web. Estas cookies se almacenarán en su navegador solo con su consentimiento. También tiene la opción de optar por no recibir estas cookies. Pero la exclusión voluntaria de algunas de estas cookies puede afectar su experiencia de navegación. Para más información puede consultar nuestra Política de Cookies.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies necesarias son absolutamente esenciales para que el sitio web funcione correctamente. Esta categoría solo incluye cookies que garantizan funcionalidades básicas y características de seguridad del sitio web. Estas cookies no almacenan ninguna información personal.